martes, junio 06, 2006

Comenzando por el final, en dias de playa

Las personas no cambian. O al menos, no tanto. Así es como empieza uno de los finales más tristes de una historia que no será jamás contada. Y digo uno, porque es muy probable que este no sea – ni de lejos – el final por muchos esperado. Pero siempre resulta dramatizar un poco y adaptar la historia a como me gustaría que realmente fuera.

Encuentro terriblemente difícil hablar de este tema. Es lo que ocurre cuando hay demasiadas palabras para describir un único sentimiento. No he encontrado una metáfora mejor que la de mi amigo pablito cuando hablaba de abrazar a un oso polar. Vender tu intimidad a alguien que sabes que antes o después acabara destripándote viva.

Me hubiera gustado darle al final de la historia un tinte romántico, pero es difícil cuando te han destripado incluso antes de ofrecer tu abrazo. Supongo que solo queda refugiarse un tiempo y curar las heridas.

De todas formas, ya he dicho que este no será el punto final. Como mucho un punto y aparte.


SiL


Pd. Días de playa, sol, crema, arena. Por fin parece que huele a verano.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

pues a mi me encantaria que fuera un punto final por tu parte...

mostowoman dijo...

jaja lo se lo se, pero oye...quien sabe? quien sabe?

TCHT Art dijo...

ors
q vamos a hacer cntigo???